GARRIDO ESTÁ EN LUCHA. EQUO SALAMANCA RECLAMA SOLUCIONES: DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y TRANSPARENCIA EJES DE LA POLÍTICA MUNICIPAL Y UN MODELO DE CIUDAD SOSTENIBLE EVITARÍAN ESTOS CONFLICTOS

“En Garrido se constata la realidad de un barrio saturado de tráfico, generado en gran parte por la cercana ubicación de Corte Inglés que convirtió en zona azul calles que antes no lo eran, haciendo que la gente buscara lugares más baratos para aparcar sus coches cerca del centrol. Pero la solución no pasa por hacer más aparcamientos privados que no hacen más que fomentar la acumulación de coches, los ruidos, la contaminación atmosférica local y lo que es más grave aún en este caso, eliminar una zona verde, un parque infantil y un espacio púbico que ya escasean en esta ciudad”, afirma Carolina Martín, co-portavoz de EQUO Salamanca.

Lo trágico en este caso es que se trata de una crónica de una muerte anunciada. Tras lo sucedido con el parking de Comuneros el Ayuntamiento de Salamanca no ha aprendido de sus errores y de nuevo vuelve a gestionar y dictar de espaldas a la ciudadanía y a arremeter contra un barrio sin contar con su vecindario. Un vecindario en este caso harto de
que le usurpen zona públicas para favorecer intereses privados. Dos ejemplos claros, por un lado el Corte Inglés en los terrenos del antiguo cuartel Julián Sánchez El Charro propiedad de la ciudad de Salamanca y que una sentencia del Tribunal Supremo, ganada por EQUO Salamanca, se reconoce la ilegalidad con la que este centro comercial se instaló en Salamanca, y por otro lado el Centro Comercial Vialia, que robó un parque público para colocar un templete que posteriormente y de nuevo gracias al trabajo de EQUO Salamanca se ha demostrado ilegal.
Estos ejemplos hacen de Garrido un barrio indignado y en lucha contra la especulación y la destrucción de la última plaza pública que le quedaba. Se talarán 180 árboles maduros, chimeneas que expulsarán los gases de 815 tubos de escape, un vecino en huelga de  hambre y varias personas concentradas día y noche.

EQUO defiende un modelo de ciudad diferente, un diseño y una política de movilidad que prime al peatón y a aquellos vehículos menos contaminantes y más saludables para la ciudadanía como la bicicleta y el transporte público y todo eso con información accesible, transparente y la toma de decisiones participada y consensuada con la ciudadanía.

Este caso es sólo un caso más del modelo de ciudad que ha impuesto el Partido Popular en el Ayuntamiento de Salamanca, tomando decisiones que afectan a la ciudadanía de espaldas a ella. El voto condiciona qué tipo de Ayuntamiento se tiene y que políticas municipales se aplican. Votando diferente y apostando por modelos de ciudad diferentes se consiguen barrios más cercanos, abiertos y diseñados para ser disfrutados.

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